Construcción del Mishkán y sus utensilios

Aportación de Jackeline Jiménez

 En el capítulo anterior el Creador instruye a Moshé para elaborar 2 tablas de piedra, todo ello siendo una sombra de lo que posteriormente sería el pacto en el Mesías que trabajó al igual que Moshé. Trabajó no sobre piedras sino en las almas para que en ellas estuvieran impregnadas las palabras del Creador a través de su Ruáj. Posteriormente, Moshé subió al monte Sinaí donde permaneció por cuarenta días, tiempo en el que el Creador se manifestó por medio del Mesías que contiene la presencia divina e instruyó a Moshé mostrándole el panorama que había en la tierra de Canaán, principalmente por la idolatría y las consecuencias que traería. Esto con el propósito de que no se aliaran con esos pueblos, pues tenían que destruirlos guardando así el pacto en el cual también las festividades estaban presentes. Una vez que el Creador dió  instrucciones a Moshé con relación al pacto que el Creador volvería a hacer con el pueblo de Israel, se describe acerca del resplandor  en el rostro de Moshé, algo sorprendente que causó temor en Aarón y los hijos de Israel. Una vez que Moshé dio a conocer las palabras del Creador, cubrió su rostro porque era un misterio que aún no había sido revelado. Sin embargo, como el  Mesías quitó ese velo, ahora se nos es dado a conocer para entenderlo a través del Ruáj que nos vivifica. A partir de aquí comenzaremos a ver todo lo relacionado a la construcción del Mishkán, Moshé convoca a los hijos de Israel para que comenzaran a llevar a cabo las instrucciones que el Creador le había dado, comenzando por el día de reposo.

       El shabat y primeras ofrendas para el Mishkán (Éxodo cap. 35)

Actualmente estamos regidos por una semana que consta de 7 días, originaria de los pueblos semitas. Más tarde fue adoptaba por Roma atribuyendo nombres en honor a sus deidades y modificando el orden que Creador estableció desde el principio en cuanto al día de reposo (séptimo) por influencia de Constantino, quien impuso el primer día (domingo) como día de descanso.

Éxodo 35:2 Este sería un día códesh para santificarlo H6942 cadásh

Raíz primaria; (hacer, pronunciar u observar como) limpio:-apartar, celebrar, consagrar, dedicar, preparar, prometer, purificar, santificar, santo, señalar. Es decir, no llevar a cabo algún trabajo porque el hacerlo dentro de su contexto tenía como consecuencia la muerte física.

Actualmente no morimos físicamente por no guardar este día pero sí espiritualmente, es por ello la importancia de que una vez teniendo el conocimiento, la disposición y la oportunidad, lo apartemos de los demás días de actividad para consagrarlo al Creador. Esto sin caer en mandamientos de hombres sobre qué se puede hacer o no en este día, con un sin fin de restricciones, sino teniendo en cuenta la aplicación correcta que el Mesías vino a dar:

Hebreos 4:9-10 Por consiguiente, queda todavía un reposo especial para el pueblo del Creador; porque el que entra en el reposo del Creador descansa también de sus obras, así como el Creador descansó de las suyas.

Marcos 2:27 Y Él les decía: El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo.

Mateo 12: 11-12 Él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo,[g] no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. 

Éxodo 35:3 En esta parte se muestra un mandamiento con relación al Shabat que prohíbe el encender fuego,  incluso vemos un ejemplo en  Números 15:32-36 donde se describe el caso de un Israelita que cometió esto y como consecuencia murió.  Esto es algo que dentro de la religión principalmente la tradición judía prohíbe utilizar  todo lo que produce calor, energía, electricidad etc., como la luz, el internet, la estufa entre otras cosas. Sin embargo, cabe destacar que dentro de su contexto el encender fuego implicaba un proceso más laborioso como:

Salir del campamento a buscar y cortar la leña para encender fuego: lo cual implicaba trabajo, además según lo que se menciona en éxodo 16:29 no tenían permitido salir del campamento en el día de reposo.

Por otro lado, no debemos tomarlo como una excusa para cocinar en shabat porque esto implica un trabajo (obra) que en shabat no está permitido realizar  porque es un día de descanso. Incluso el pueblo de Israel debía guardar una doble porción del maná para el shabat, de igual manera aplica actualmente, los alimentos se preparan anticipadamente para que en su momento se calienten para su consumo.

(Éxodo 35:4-29) La siguiente instrucción tiene que ver con las ofrendas voluntarias: 

Lo que también se menciona en (éxodo 25:1-9) esta consistía en: oro, plata, cobre, azul, purpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros y tejones, madera de acacia, aceite, especias, piedras de ónice y engaste, una gran variedad de materiales que tenían un significado para conformar cada elemento y pieza del santuario (éxodo 35:11-19). Todo ello fue traído tanto por hombres como mujeres que fueron guiados por el Ruáj aportando según sus habilidades y con lo que a cada quien le fue provisto. Hoy en día podemos ser impulsados a aportar en la edificación del cuerpo en el Mesías según lo que nos sea provisto por el Creador:

2 de Corintios 8:12 Porque si uno lo hace de buena voluntad, lo que da es bien recibido según lo que tiene, y no según lo que no tiene.

La siguiente instrucción tiene que ver con el llamado de Betzaleel y Ojoliáb mencionados en éxodo 31:1-11, fueron hombres llenos del Ruáj de Elohim que les proveyó de: kjokmá, tabún, dáat para poder trabajar con los materiales y construir el santuario, pero no solo se les proveyó de ello para quedarselos, todo lo contrario para compartirlo enseñando a los demás. Un ejemplo que también vemos en los discípulos del Mesías y algo de lo que aprendemos para compartir lo que de favor hemos recibido:

Hechos 20:35 En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Mesías, que dijo: «Más bienaventurado es dar que recibir».

  Betzaleel, Ojoliáb y los demás artesanos encargados (Éxodo cap.36) 

Todos ellos fueron llamados por Moshé, no fueron obligados sino que vinieron según su voluntad para aportar en el santuario. Ahora a través del Mesías que  levantó el santuario somos llamados para aportar en el de forma voluntaria.  

Éxodo 36:3-7 Todas estas personas que estaban dispuestas a trabajar en el santuario comenzaron a tomar de las ofrendas para trabajar con ellas, sin embargo, ya era suficiente y el pueblo continuaba trayendo más por lo que decidieron consultar a Moshé. Él no busco nada para sí solo lo necesario para la obra del Creador, una actitud ejemplar que también vemos en los trabajadores y que hoy en día escasamente se encuentra dentro de una sociedad egoísta que únicamente busca saciar sus intereses. Incluso dentro de los sistemas religiosos se llega a caer en la avaricia donde las ofrendas son impuestas con fines que no tienen que ver con el propósito del Creador.

Éxodo 36:8-38 Comienzan con la construcción de cada elemento y pieza del Mishkán con especificaciones sobre cada una de ellas ya anteriormente descritas en éxodo 26:1-37. Vimos el significado que tienen, comenzando por las cortinas del santuario, su cubierta, las tablas y basas, algo interesante que se describe en esta parte es acerca del santuario el cual una vez llevadas a cabo las instrucciones sobre cada elemento, en el caso de las cortinas llegaron  a ser uno por los cincuenta  corchetes de oro que las unían, representando la divinidad por la que alcanzamos la unidad (ekjád).

1 de Corintios 12:12-14  Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo; así también el Mesías. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber un mismo Espíritu. Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.

Una vez que terminaron con las cortinas, el velo, las tablas y bases del santuario comienzan con los elementos que irían dentro del santuario en el lugar santo y santísimo:

Construcción del arca, la mesa de los panes, el candelabro y del altar del incienso. (Éxodo cap. 37)

En este capítulo, comenzaremos a ver la construcción de estos elementos con base a instrucciones mencionadas anteriormente en: éxodo 25:10-40, 30:1-10 y comienza con Betzaleel únicamente él es mencionado por ser el encargado de la obra con Ojoliáb, quien no se menciona debido a que cada uno tenía un papel diferente. En el caso de Ojoliáb era recamador todo lo relacionado a las telas , algunos comentarios sostienen que Betzaleel fue quien construyó el arca del pacto y  su cubierta por ser la pieza más importante donde el Creador se manifestaría. Sin embargo, además de Betzaleel había más artesanos que posiblemente ayudaron en la construcción de estos elementos como: la mesa de los panes, el candelabro o el altar de incienso. Cada uno de ellos tenía un papel importante para el servicio en el Mishkán y algo en común que podían transportarse, además que a través de los materiales, su proceso de construcción y cada elemento se muestra el Mesías. En esta parte se concluye con el aceite de la unción y el incienso, una vez elaborados  en (éxodo 30:22-38) se describen como obra de perfumador. 

Una vez terminado cada elemento dentro del Mishkán proceden con los elementos de fuera:

Construcción del altar de ofrendas quemadas, la fuente de agua y el atrio (Éxodo cap.38) 

En éxodo 27:1-8 se describen las instrucciones con las que el altar del holocausto fue elaborado, posteriormente construyen la fuente con base a las instrucciones mencionadas en éxodo 30:18-21. Tanto el altar como la fuente estaban hechos de cobre algunas versiones aluden al bronce el cual es una mezcla de metales, sin embargo, el texto hebreo hace referencia al cobre. Algo interesante que se describe es acerca de este metal que provenía de los espejos de las mujeres y hay una relación entre ellos: el cobre tiene que ver con juicio que tanto las mujeres al mirarse como los levitas al lavar sus manos y pies realizaban, de igual en nuestras vidas examinemonos. A partir de aquí comenzamos a ver esta herramienta del espejo, originaria de los países orientales que según la tradición judía eran utilizados para poder reflejar si estaban bellas, con el fin de atraer a sus maridos y así multiplicarse, aunque  dentro de las escrituras esto no se menciona. 

Éxodo 38:9-20 Por último, construyen el atrio en base a instrucciones que se mencionan también en éxodo 27:9-19.

Éxodo 38:21-31 Una vez que el Mishkán es terminado se comienza a dar cuentas sobre él por orden de Moisés (cada material y en qué fue empleado), un principio muy importante del que aprendemos a ser transparentes con lo que hacemos en nuestras vidas y al mismo tiempo ante el Creador,  dando un buen testimonio.

(Éxodo cap.39) Una vez terminado el Mishkán se describe la: Elaboración de las vestiduras para los ministros, cuyas  instrucciones fueron mencionadas en éxodo  28:1-43. Y la bendición de parte de Moshé interesantemente en esta parte vemos que se repite “como el Creador lo había ordenado a Moshé”, siendo un instrumento del Creador que desempeñó diversos papeles dentro del pueblo de Israel y que también vemos en el Mesías a quien debemos seguir:

Juan 12:49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamiento sobre lo que he de decir y lo que he de hablar.

Mateo 17:5 Mientras Pedro estaba hablando, una nube luminosa se posó sobre ellos, y de la nube salió una voz, que dijo: «Éste es mi Hijo amado, a quien he elegido: escúchenlo.

Éxodo 39:32-43 Una vez terminado todo se lo presentaron a Moisés quien los bendijo por haberlo hecho conforme a las instrucciones del Creador, ahora siendo ese santuario espiritual levantado por el Mesías nos presentamos ante él y si hacemos todo conformé a las instrucciones del Creador que fueron reveladas a través del Mesías en su instrucción obtendremos bendición:

Eclesiastés 12:14 Pues Elohim  juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto  

2 de corintios 5:10 Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal del Mesías, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.

Conclusión: En estos capítulos se menciona todo lo relacionado con la construcción del santuario (desde ofrendas, mandatos, personas, orden, medidas, materiales etc.. todo ello regido a través de instrucciones que fueron dadas por el Creador a través de Moisés. Ahora es por Yeshúa que tenemos la aplicación correcta, actualmente no en un santuario terrenal como lo fue dentro de su contexto, pero sí uno espiritual levantado a través del Mesías. En él  somos llamados y guiados por el Rúaj para aportar en él de forma voluntaria según lo que nos sea provisto y a través de los talentos. Todos enfocados en un mismo propósito, perseverando en la instrucción y analizándonos para que cuando el Mesías venga por segunda vez demos cuentas transparentes y obtengamos según nuestras obras, esperando ser perfeccionados en el Rúaj.
Filipenses 3:12 No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual el Mesías me alcanzó a mí.