Instrucciones adicionales sobre los Córbanot parte 2 Levítico 7:7-38

Aportación Thalía Castillo

Anteriormente estudiamos la primera parte de las instrucciones que les fueron dadas a los ministros sobre cómo debían proceder con cada Córbanot, pues ellos tenían su porción en las ofrendas de los hijos de Israel. Hasta este punto ya hemos visto las 6 formas de acercarse al Eterno planteadas en el libro de Vaykrá, de cada una aprendimos principios importantes que son aplicables hoy día para acercarnos al Creador como lo son: la justicia, la integridad, la humildad y muchos otros, claro siempre a través de Yeshúa, quien es el único camino para llegar al Padre; entendemos que como ministros del reino de Elohim debemos consagrarnos a través de una entrega total, así como Aharon y sus hijos luego de que fueron ungidos dedicaron completamente sus vidas al servicio, también los discípulos del Mesías hemos recibido la unción superior que es el Ruaj del Eterno, ese que nos redarguye de pecado y nos convence de justicia y de juicio, para llegar a ser Tamín, es decir creyentes maduros e íntegros que se esfuerzan para obedecer y servir al Eterno en espíritu y verdad; siendo completamente conscientes de lo que implica seguir los pasos Yeshúa, pero que sin pretextos deciden limpiar sus vestiduras y proseguir a la meta, perseverando hasta el final. 

Participación de los ministros de los Córbanot. Levítico 7:7-10

Los levitas estaban dedicados por completo al servicio en el miskhán, esta tribu no tenía una herencia física pues su porción era el Eterno y a su vez el Todopoderoso se encargaba de satisfacer todas sus necesidades. Los Córbanot eran el medio que usaban los israelitas para acercarse al Creador, pero también servían como sustento para los ministros y sus familiares, se evidencia el minucioso cuidado que tiene el Eterno de quienes están consagrados a Él, ellos solo debían enfocarse en su ministerio y el resto les era añadido, además les servía de enseñanza al pueblo, pues debían ocuparse del mantenimiento de sus hermanos que velaban por sus almas e intercedían por ellos delante del Altísimo. En el Brit Hadasha encontramos textos que hacen referencia a como nosotros como discípulos del Mesías no debemos afanarnos por nada, y tener claro que sí tenemos al Eterno como prioridad, Él se encarga de sustentarnos, ya sea por medio de la obra de nuestras manos o por la ayuda recibida de otros en ciertos momentos, ciertamente el Eterno siempre nos da lo que necesitamos.

Mateo 6:25-34

25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27 Y ¿quién de vosotros puede, aun afanándose, añadir a su estatura un solo codo? 28 También en cuanto al vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad atentamente los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan con fatiga, ni hilan, 29 pero os digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno solo de éstos. 30 Y si la hierba del campo, que hoy existe y mañana es echada al horno, Elohim la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, oh hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué seremos vestidos? 32 Porque los gentiles buscan con afán todas esas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. 33 Buscad, pues, primeramente, el reino y la justicia de Él, y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Y no os afanéis por el mañana, porque el mañana se preocupa de sí mismo. Basta a cada día su propio mal.

Mateo 7: 9-11

9 O ¿qué hombre hay de vosotros, que, si su hijo le pide un pan, le dará una piedra? 10 O si le pide un pescado, ¿le dará acaso una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre celestial dará cosas buenas a los que le piden!

Corbán Shelamin. Levítico 7:11-21

1-Levítico 7:11-15

 Las ofrendas de paz se conocen como (H2077 זֶבַח zébakj H8002 שֶׁלֶם shélem) estas se entregaban por 3 razones:

1-Buscar la paz con el Eterno, es decir reconciliarse con Él para estar en plenitud, se ofrecía voluntariamente

2-En agradecimiento al Eterno, de ahí que la exaltación al Eterno sea una ofrenda de paz.

3-Cuando alguien realizaba un votoo promesa a Elohim.

 Según la finalidad cada una tenía sus especificaciones, en el caso del sacrificio de acciones de gracias de paz conocido como Shelamin Todá, era para el ministro que lo ofreciere y sólo se podía consumir el día que fuese entregado, no debía dejarse nada para el siguiente. En particular me hace referencia a como la gratitud al Eterno debe estar diariamente presente en nuestra vida desde que nos despertamos hasta que nos acostamos a dormir, no es algo que pueda dejarse para mañana, sino que el principio de dar gracias en todo se aplica a diario, pues las misericordias del Eterno son nuevas cada amanecer y gustamos de su fidelidad cada noche, por tanto, nuestra exaltación no debe menguar, siempre hay muchos motivos para agradecerle al Creador, la prueba de ello es que tenemos vida, familia, sustento y sobre todas las cosas al Mesías, por medio del cual recibimos perdón, fuimos acercados a Elohim y tenemos la promesa de vida eterna, es tanto lo que poseemos que es imposible dejar de agradecerle al Padre día a día. 

Salmos 75:1 Te damos gracias a ti, ’Elohim, te damos gracias, Porque tu Nombre está cercano; Ellos cuentan tus maravillas.

Efesios 5:20 dando siempre gracias por todas las cosas al Elohim y Padre, en el nombre de nuestro Señor Yeshúa.

1Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Elohim para vosotros en Yeshúa el Mesías.

2-Levítico 7:16-18

En el caso de los votos y las ofrendas voluntarias lo que quedara del sacrificio podía consumirse el primer día y el siguiente, pero nada podía quedar para el tercero debía ser quemado y si alguien lo comía, la entrega no sería acepta y la persona que lo hiciere llevaría su pecado. Esta porción nos recuerda al Mesías quien planteó que estaría 2 días con los gentiles y sabemos que para el Eterno un día es como mil años y mil años como un día, y nos hace referencia a esta oportunidad que hemos tenido durante estos dos mil años, de entrar por la puerta estrecha que nos llevará al reino de Elohim a través de Yeshúa, pero luego que esta puerta sea cerrada ya no será posible acceder, está escrito que muchos lo intentarán, pero ya no habrá oportunidad. Es una gran enseñanza para nosotros sobre no perder el tiempo, esta es la hora de volvernos al Eterno y caminar en su voluntad siguiendo las pisadas de Yeshúa, no esperemos al final pues vendrá como ladrón en la noche cuando nadie lo espera.

Juan 4:40 Entonces vinieron los samaritanos y le rogaron que se quedase con ellos y se quedó allí dos días.

Lucas 13:24 Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán.

3-Levítico 7: 19-21

 En estos versículos se específica la importancia de que los sacrificios de paz debían ser comidos en total limpieza, los ministros no podían participar estando en un estado de tamé (impureza) pues era una abominación y quien incurriera en tal falta sería cortado del pueblo. Esta parte nos enseña que para ser partícipes del sacrificio del Mesías no puede existir contaminación en nosotros, es decir no podemos llevar una doble vida, siendo partícipes del pecado y viviendo en desorden y pretender a su vez ser parte de las cosas santas, una conducta semejante es aborrecible delante del Eterno.

Mateo 7:17-21

17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede un árbol bueno dar frutos malos, ni un árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. 20 Así que, por sus frutos los reconoceréis. 21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Lucas 6:46 ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?

Apocalipsis 3:15-16

15 Sé tus obras, que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! 16 Y por cuanto eres tibio, y no caliente ni frío, estoy por vomitarte de mi boca.

Prohibición de la grasa y la sangre Levítico 7:22-27

La grosura y la sangre de los animales no podía comerse, la persona que cometiera tales faltas sería cortada de su pueblo, la grasa era entregada al Todopoderoso y la sangre debía ser derramada en el altar, estos componentes no le pertenecían al hombre, sino que eran propiedad del Eterno, este mandamiento debe ser observado por nosotros hoy día, pues indiscutiblemente la voluntad del Padre Celestial se respeta y además son muy beneficiosos para nuestra salud.

La grosura hace referencia a la pecaminosidad y carnalidad, lo cual se relaciona con nuestra nefesh (alma terrenal), esta debe ser entregada al Eterno para que sea purificada por Él a través de su Ruaj, cuando damos al Eterno esta parte de nuestro ser, comenzamos a experimentar una renovación de nuestra mente y nuestra neshamá (alma superior) toma más fuerzas y es motivada a buscar las cosas del espíritu.

En la sangre está la vida y esta le pertenece al Creador, sólo Él tiene la autoridad para darla o quitarla y desde el principio le advirtió al hombre que no debía consumir sangre. Génesis 9:4-5. 4 Sólo que no comeréis carne con su vida que es su sangre, 5 pues ciertamente demandaré vuestra sangre, así como vuestras vidas, la demandaré de mano de todo ser vivo, y de mano del hombre, de mano de cualquier hermano suyo, demandaré el alma del hombre.

Sabiendo esto el derramamiento de la sangre de Yeshúa tiene aún más valor, pues es algo muy santo y consagrado, a partir de ahí hemos recibido la verdadera vida, esa que nos fue dada por medio de él para andar como es digno de Elohim agradándole en todo y llevando fruto en toda buena obra.

Porción para los ministros Levítico 7:28-38

De esta porción me llamó mucho la atención como el pecho del animal debía ser mecido delante del Eterno, lo que hace alusión a como nuestro corazón debe ser totalmente entregado al Padre y ¿qué significa esto?, significa brindarle a Elohim nuestra mente, atención, tiempo, deseos, emociones, en resumen todo nuestro ser, cuando le decimos al Padre te entrego mi vida no puede ser una frase vacía y sin sustancia, sino una afirmación que salga desde nuestro interior con sinceridad y con toda la disposición e intención de poner de nuestra parte para quitar toda levadura de nuestra vida y permitirle al Ruaj del Eterno que nos moldee y renueve.

Lev 7:36-38

36 Es lo que YHVH ordenó que se les diera por estatuto perpetuo en sus generaciones, desde el día en que fueron ungidos por los hijos de Israel. 37 Tal es la ley del holocausto, de la ofrenda vegetal, de la ofrenda por el pecado, de la ofrenda por la culpa, de las consagraciones y del sacrificio de las ofrendas de paz, 38 que YHVH ordenó a Moisés en el monte Sinaí, el día en que mandó a los hijos de Israel que hicieran acercar sus ofrendas ante YHVH en el desierto de Sinaí.

Quedan resumidas en esta porción las 6 formas de acercarse al Eterno, cada una de ellas trae enseñanza y exhortación para nuestras vidas, son un complemento fundamental que hace que nuestro servicio a Elohim sea aún más excelente y genuino.

Conclusión

El estudio de estos Córbanot ha sido muy provechoso para mi vida, jamás habría imaginado que un libro que antes pensaba que era sólo para los “levitas” tenía tantas enseñanzas aplicables hoy día, acercarnos al Eterno a través de Yeshúa sin tener la necesidad de cumplir tantos requerimientos, tales como llevar animales al miskhán para ser sacrificados, es un regalo muy valioso y que no debemos desaprovechar, ni menospreciar viviendo vidas dobles, sino que hemos sido sellados con el Ruaj para vivir en Shalom con el Eterno, entregándonos a nosotros mismos como ofrendas vidas, siempre dando frutos dignos de haber hecho teshuvá, como hijos de Elohim estamos llamados a ser excelentes no imitando las malas obras sino contrarrestando con el bien el mal. La esencia de estas entregas está en la profunda necesidad que tiene el hombre de acercarse a su Creador para estar en comunión con Él, finalmente todos fuimos creados con esa conexión en nuestro interior, la diferencia radica en la decisión que tomamos cada uno de volvernos o no, el Eterno siempre está dispuesto a recibirnos a través de su hijo, el corbán perfecto, pero la elección está en nuestras manos. Considero que esa es la decisión más importante que tenemos que tomar y que si elegimos la vida que nos ofrece Elohim podremos estar siempre en plenitud con Él.