La encomienda de un justo, la oportunidad de no mirar de lejos la promesa (Lucas 23)

Por: Thalía Castillo

V1-12 Aquel grupo de personas que apresaron a Yeshúa de forma injusta, lo llevaron ante Pilato y allí comenzaron a acusarle, no les bastó con lo que le habían hecho anteriormente cuando lo custodiaban, que lo golpearon, se burlaron de él y lo injuriaron, sin tener en cuenta que él era el Mesías, ese profeta al cual debían oír, tal y como estaba profetizado. Ellos querían que la autoridad romana lo castigara hasta la muerte. Y más allá de la literalidad esta parte nos lleva a reflexionar en la importancia de valorar el sacrificio del Mesías, porque sin darnos cuenta podríamos actuar del mismo modo que aquellos hombres que lo menospreciaron, y esto ocurre cuando no escuchamos sus palabras, cuando despreciamos sus instrucciones o cuando decidimos actuar por nuestra propia cuenta sin tomar en cuenta su enseñanza, cayendo así en un estado de apostasía. Hebreos 10:28-3. 28 Cualquiera que rechazaba la ley de Moisés moría irremediablemente por el testimonio de dos o tres testigos. 29¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merece el que ha pisoteado al Hijo de Elohim, que ha profanado la sangre del pacto por la cual había sido santificado, y que ha insultado al Espíritu de la gracia? 30 Pues conocemos al que dijo:  “Mía es la venganza; yo pagaré”; y también:  “El Señor juzgará a su pueblo.”* 31 ¡Terrible cosa es caer en las manos del Elohim vivo!

Como creyentes tenemos que valorar la entrega de Yeshúa, y esto no solo consisteen compungirnos y dolernos cuando leemos sus padecimientos, sino que lo demostramos con nuestras acciones de obediencia, cuando damos frutos de que creemos en él y que le creemos a él, de que él reina en nuestras vidas y por tanto nos consagramos para que nos encuentre como buenos siervos en su regreso. Creo que esa es la mejor manera de darle valor a su sacrificio, siendo imitadores de él.

Pilato no vio ningún delito en Yeshúa, aunque los ministros y las personas seguían acusándolo de alborotar al pueblo; entonces cuando escuchó que era de Galilea decidió mandarlo a Herodes para que lo juzgara, pero este tampoco encontró nada para condenarlo, más bien quería verle haciendo señales, pero el Mesías no le respondía, tampoco dijo algo para intentar defenderse o para acusar a los que le estaban entregando, él solo hablaba para servir, mostrando serenidad y un gran dominio sobre sus emociones, a pesar de la injusticia que estaban cometiendo, él sabía que era en vano buscar defensa porque el pueblo y sus principales dirigentes estaban cegados y en rebeldía y por otro lado él deseaba cumplir la voluntad del Padre porque entendía que a eso había sido enviado y era lo más importante. Herodes y sus soldados también lo menospreciaron, lo vistieron con ropa espléndida para burlarse y luego lo mandaron de regreso a Pilato.

V13-25 Pilato trató nuevamente de convencer al liderazgo y al pueblo de la inocencia de Yeshúa, pues no encontraba ningún delito en él, por ello les propuso castigarlo para después liberarlo y aprovechando que tenía que soltarles un preso les dio esa opción. Los procuradores al servicio de Roma, tenían esta costumbre de soltar a un preso, al parecer era una forma que utilizaban para mantener la paz con los ciudadanos y que estos no se rebelaran, precisamente tomaban como ocasión las fiestas israelitas como muestra de cierta simpatía o respeto a sus costumbres. Pero el pueblo no accedió a la propuesta de Pilato y le pidieron que soltara a Barrabás.

Hasta una persona sin Tórah como Pilato podía darse cuenta de la injusticia que estaban cometiendo, pero a ellos no les importaba el testimonio que mostraban ante los demás. Como decía el profeta: de labios decían amar al Eterno, pero con sus hechos lo negaban, siendo totalmente incongruentes. Y es un aspecto en el que como creyentes debemos reflexionar; en la importancia de la integridad y la sinceridad delante del Eterno y de quienes nos rodean, como nos enseñó nuestro Mesías, por tanto, si decimos amar al Padre y ser obedientes a la Tórah, nuestras acciones tienen que reflejarlo, no se trata de simplemente apartar los días y comer kosher, pues esto también lo hacían aquellos judíos. Sino de tener una vida consagrada, donde tenemos presente al Eterno en todas las áreas, en nuestras palabras, decisiones, acciones, en el trato al prójimo, en fin, que los que nos rodean vean luz y madurez en nuestra vida, porque nuestras buenas obras demuestran nuestra fe. Santiago 1:22- 25. 22 Pero sed hacedores de la palabra, y no sólo oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor y no hacedor de la Palabra, es como un hombre que mira su rostro natural frente a un espejo; 24 porque él se mira, y se va, e inmediatamente se olvida de cómo es. 25 Pero el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bendecido en sus acciones.

Por otra parte, Barrabás cuyo nombre está referenciado en el Strong G912 significa hijo (bar G1247) “de un padre” (abba) G5hijo de Aba; hijo de un Padre. Era un hombre homicida, sedicioso y ladrón, se cree que este personaje hace una alusión al estado en que se encontraba Israel, preso y condenado y que por causa de un inocente (Yeshúa) serían librados de esa condición.

Pilato escogió al más famoso y peligroso de los presos y lo puso junto al Mesías, era un modo de forzar al pueblo a elegir a Yeshúa, porque no hay punto de comparación entre ambos. Pero ellos gritaban con más fuerza su deseo de sentenciar a muerte a Yeshúa, querían que fuera empalado, no lo estaban dispuestos a reconocerlo como su Mesías, pues él no encajaba en las expectativas que ellos tenían según su tradición acerca de cómo sería el enviado del Eterno, y como Yeshúa les hablaba con la verdad, no lo aceptaban, era tanto su egoísmo que se llenaron de odio y envidia porque era evidente que las obras que él hacía estaban respaldadas por el Padre.

Ante tanta presión, Pilato terminó sentenciándolo a muerte, lo que demostró la rebeldía y dureza del pueblo y también la inocencia de Yeshúa, que ni siquiera buscó defenderse sino que aceptó la voluntad del Eterno y fue obediente hasta el final, lo cual nos enseña mucho a nosotros los jóvenes, pues en ocasiones somos muy impulsivos y buscamos dar respuestas rápidamente ante cualquier situación pero en el ejemplo del Mesías vemos la importancia de saber callar, de pensar bien las cosas antes de hablar, de no dejar que nuestras emociones nos dominen y sobre todo de poner al Eterno como prioridad en nuestra vida.

V26-49 Shimon de Cirene cargó el madero en el que sería colgado Yeshúa y una gran multitud le seguía y las mujeres iban llorando, pero el Mesías les dijo que no lloraran por él sino por ellas mismas y por sus hijos, anunciándoles el juicio que sufriría Israel por no haber creído, ni obedecido la voz del enviado, tal y como ocurrió en el año 70 con el asedio romano. 

También se relata que junto a él colgaron a 2 hombres malhechores uno a su derecha y el otro a su izquierda. Uno de ellos lo injuriaba al igual que muchas de las personas a su alrededor y le pidió que si realmente era el Mesías se bajara del madero y los librara, pues quería salvar su vida terrenal de esa condena y representa a la esperanza que tenían muchos israelitas de aquella época, que pensaban que el verdadero Mesías no debía morir, por eso le hacían tanta burla, pero ignoraban que esa era la voluntad del Eterno para traer redención. Y el otro malhechor regañó a su compañero, pues a pesar de todos los errores que había cometido, en ese momento decidió hacer teshuvá y entendió que Yeshúa era el Ungido del Eterno, no quería salvar simplemente su vida terrenal sino su alma para ser librado de la condenación eterna, por eso le pidió que cuando regresara en su reino lo recordara y Yeshúa le prometió que estaría en el paraíso.

Luego de todos estos sucesos Yeshúa encomendó su ser al Eterno y murió, con su muerte tinieblas llenaron la tierra y hubo un gran temblor, muchos en ese momento se lamentaron y reconocieron que habían cometido una injusticia. Finalmente, todo esto sirvió para que se cumpliera el plan del Eterno.

Isaías 53:3-6. 3 Despreciado y desechado entre los hombres, Varón de dolores, experimentado en quebranto, Escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y lo tuvimos por nada. 4 Él mismo cargó con nuestras enfermedades y llevó nuestros dolores; Y nosotros lo consideramos como herido, azotado y humillado por Elohim. 5 Pero Él fue traspasado por nuestras transgresiones, Molido por nuestros pecados. El precio de nuestra paz cayó sobre él, Y por su herida fuimos sanados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, Cada cual se apartó por su camino, Pero YHVH cargó en Él el pecado de todos nosotros.

V50-56 Yossef de Arimetea fue quien pidió el cuerpo del Mesías para darle sepultura, se dice que era un varón bueno y justo, un hombre que temía al Eterno y esperaba su reino. A pesar de que este hombre pertenecía al liderazgo religioso no se dejó corromper, ni participó de la rebeldía del resto de los dirigentes, incluso se cree que él era discípulo de Yeshúa por lo que dice en Juan 19:38 Después de estas cosas, José de Arimatea, que era discípulo de Yeshúa (aunque en secreto por temor a los judíos), rogó a Pilato que le permitiera llevar el cuerpo de Yeshúa. Pilato se lo permitió, y entonces fue y llevó su cuerpo.

Pedir el cuerpo de Yeshúa podía ser riesgoso para Yossef, pues demostraba que él lo estimaba y por ello el resto de los miembros del concilio podrían volverse en su contra, pero él tuvo una decisión firme y quiso hacer lo justo por ello se presentó ante Pilato para pedir el cuerpo. Cuando se lo dieron locolocó en un sepulcro excavado en la roca: (Comentario Strong: Esta tumba era como una cueva hecha por mano de hombres, cavada en la ladera de una de las muchas colinas de piedra caliza que se hallaban alrededor de Jerusalén. Era lo bastante espaciosa como para caminar en su interior. Después del sepelio, se puso una piedra de gran tamaño para tapar la entrada como dice en otros evangelios.)

Y de este modo se cumplió lo que dice en:

Isaías 53:9- 12. 9 Y dispusieron su sepultura con los impíos, Pero con el rico fue su tumba. Y aunque nunca hizo maldad ni hubo engaño en su boca, 10 Plugo a YHVH quebrantarlo y someterlo a padecimiento. Cuando se haya puesto su vida en sacrificio expiatorio, verá a su descendencia, Vivirá por días sin fin, y la voluntad de YHVH triunfará en su mano. 11 Gracias a la aflicción de su alma, verá la luz y quedará satisfecho. Por su conocimiento, mi Siervo, el Justo, justificará a muchos, Y cargará con los pecados de ellos. 12 Por tanto, Yo le daré parte con los grandes, Y con los fuertes repartirá despojos, Por cuanto derramó su vida hasta la muerte, Y fue contado entre los pecadores, Habiendo cargado el pecado de multitudes y orado por los transgresores.

Era el día de preparación, el 14 de Aviv, Yeshúa murió entre las 2 tardes, justamente como el cordero de Pésaj, y a la caída del sol (en erev), comenzaba el día 15, 1er día de Matzot (Shabat festivo), aquí dice que se acercaba el sábado, pero es un error de la traducción puesto que no era el Shabat semanal, pues de ser así ¿dónde entran los 3 días y las 3 noches que el Mesías estuvo en el Sheol?

Las mujeres galileas siguieron a Yossef a la tumba, de manera que sabían con exactitud dónde encontrar el cuerpo de Yeshúa cuando volvieran con sus especias y ungüentos una vez que pasaran los días de reposo. Vamos a ver en el siguiente capítulo que ellas fueron las primeras testigos de la resurrección.

Datos acerca de la costumbre de ungir los cuerpos muertos:

Hace mucho tiempo, después de la muerte, los miembros de la familia se reunían para preparar ceremoniosamente el cuerpo. El cuerpo era limpiado, ungido con aceites y especias, y es envuelto en una sábana especial, como muestra de respeto al fallecido.

La unción y la preparación del cuerpo requiere una mezcla especial de aceites esenciales y especias. Estas incluyen el sándalo, mirra, nardo, incienso, abeto balsámico, el mirto, el pino, el ciprés y el abeto con aceite extra virgen de oliva. Estos aceites se han utilizado durante cientos de años para este propósito principal de la preparación y purificación de los muertos.

Se dice que esto se hacía poco después de que la persona moría, pero como Yeshúa murió en vísperas del Shabat de Matzot, Yossef se apresuró a sepultarlo y ellas también prepararon todo rápidamenteantes de que comenzara Matzot, para luego del reposo festivo y el semanal, ir y llevar a cabo esta costumbre.

Este dato también demuestra que luego de la muerte y resurrección del Mesías sus discípulos mantuvieron la observancia a los mandamientos del Eterno.